México es un país muy atractivo para los negocios por el potencial de su economía. Sin embargo, sus posibilidades se ven mermadas por los casos de corrupción y sobornos
Corrupción y economía
La corrupción en México afecta directamente a su economía y, sobre todo, a las inversiones de las empresas en el país, contribuyendo a que muchas compañías dejen de invertir o de implantarse en México como consecuencia de la corrupción. Y es que, según los últimos datos de un informe de PwC, México ha perdido posiciones entre los países más atractivos para las inversiones empresariales, cayendo desde el octavo puesto a la duodécima posición. De esta manera, el país se sale del ranking de los diez mejores países para realizar inversiones empresariales, a pesar de las oportunidades de crecimiento de su economía.
Y es que la corrupción está presente en el tejido empresarial y no son pocas las empresas que se han visto involucradas en ciertos chantajes para poder invertir en México. Casos que se han destapado y han salido a la luz a través de diversos medios de comunicación. Entre los más recientes destaca, por ejemplo, el de la cadena Wal-Mart, en su filial mexicana, que supuestamente habría destinado alrededor de 24 millones de dólares a sobornar a funcionarios de México para poder aumentar su dominio en el mercado y abrir establecimientos por toda la geografía mexicana.
Una situación de sobornos y de corrupción que ha hecho que la inversión extranjera en el país no crezca, limitando el potencial de desarrollo de México, si bien en este caso los ratios se han conseguido mantener.
Este contexto de corrupción en México se explica por una serie de causas formales dentro de las que se halla una falta de delimitación clara entre lo público y lo privado y la inexistencia de un ordenamiento jurídico adecuado a la realidad nacional, aparte de haber causas culturales como la tolerancia social hacia el goce de privilegios privados, la inexistencia de una cultura de ilegalidad generalizada y la persistencia de unas formas de organización y sistemas normativos tradicionales que se enfrentan con el orden estatal moderno, facilitando la corrupción. Además, la corrupción en México también se explica por causas materiales que responden a la brecha abierta existente entre el orden jurídico y el orden social vigente.
Tipos de corrupción
Diversos estudios internacionales han detectado diversos tipos de corrupción en México. Uno de ellos es la extorsión en la que habitualmente un servidor público, aprovechándose de su cargo, obliga a un usuario de un servicio público a entregarle directa o indirectamente una recompensa.
Pero aún hay más tipos de corrupción en México como el soborno en el que hay que hacer entrega de una determinada cantidad de dinero para obtener una respuesta positiva a un trámite o solicitud con independencia de que se cumplan o no los requisitos legales, o el peculado que se define como la apropiación ilegal de los bienes por parte del servidor público que los administra.
En México, también se han detectado otros casos de corrupción como las colusiones, que es la asociación delictiva que realizan servidores públicos con contratistas o proveedores para obtener recursos y beneficios ilícitos, o el fraude que se ha apreciado en situaciones en las que servidores públicos venden o hacen un uso ilegal de los bienes del gobierno que les han confiado para que sean administrados.
Finalmente, dentro de la corrupción en México cabe hablar del tráfico de influencias para obtener beneficios personales o familiares o bien favorecer a una determinada organización, además de apreciarse una falta de ética y otros tipos de corrupción como el contrabando o la falsificación de pagos oficiales.
Son diferentes tipos de corrupción que dificultan el crecimiento económico del país y la llegada de más inversiones extranjeras y de empresas para desarrollar su actividad en México.
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